Homenaje

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Me encantaría poder hacer un homenaje a los hombres y mujeres que estudian y trabajan por un mundo mejor, en todos y cada uno de los rincones del mundo.

En todas las latitudes de nuestra Tierra hay hombres y mujeres que trabajan por el planeta ideando y construyendo: casas ecológicas, explotaciones industriales con reciclaje de aguas servidas, conservación del entorno, sistemas económicos sostenibles y muchas más novedades tanto en el reciclaje de materiales como en el aprovechamiento menos agresivo de los recursos de nuestro planeta.

Estábamos en una carrera desenfrenada emprendida por los señores de los números para multiplicar las cifras que pudieran aliviarnos de nuestros complejos, ahora la máquina se ha parado y por mucho que cambiemos los nombres a las instituciones que, con tanto entusiasmo, han contribuido a nuestro dolor y desgracia, no conseguiremos cambiar nada porque no es en la forma o continente donde está nuestro problema, nuestro gran problema está en el contenido.

Seguimos necesitando una reflexión liberadora que me lleva a las siguientes preguntas:

¿Seguiremos apoyando a la gente que nos estafa, engaña y vive del cuento?

¿Seguiremos venerando al que consigue el pelotazo, cuando sabemos que lo ha conseguido robándonos el dinero público y abusando de su poder, poder otorgado por nosotros con nuestros votos?

Muchos no quieren escuchar porque creen que viven bien y por lo tanto la cosa no va con ellos, pero hasta telefónica se va de España poco a poco. Todas las grandes empresas nos abandonan. Y aunque Amancio Ortega invierta muchísimo en nuestro territorio, es un vaso de agua en el océano. Necesitamos muchos valientes y pudientes señores del dinero como él, interesados en su tierra, en su identidad.

Vivimos en un mundo global; yo creo que siempre ha sido así, si tenemos en cuenta que el continente Americano salvó del hambre a Europa con los nuevos productos como la patata y el tomate, además, del oro, traídos por Colón de" las Indias".

Ya sea por las invasiones u aportaciones de los aventureros y hombres de negocios como Marco Polo y tantos otros, el mundo siempre ha sido global; a mi entender, lo que ha cambiado en el último siglo es la comunicación a distancia, eso que nos acerca en el tiempo.

El mundo va muy rápido, necesitamos vivir bajo el gobierno de la ética, ley natural que marca la justicia y la bondad de las cosas y debemos por nuestra supervivencia, aprender a vivir el 50%/50%, que según Stephen R. Cobey, es el único buen negocio que uno puede hacer.

Probablemente nos cueste mucho cambiar las leyes que protegen la estupidez, pero si podemos cambiar pequeñas cosas cada día, enseñando a nuestros peques a cuidar su entorno y a respetarse unos a otros, sabiendo defender lo que es patrimonio de todos. Así, estaremos contribuyendo a ese futuro mejor por el que lucharon nuestros antepasados.