Volvemos a la tarea esperando a los Reyes.

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Un poco trasnochados, otro poco resacosos, otra vez la oficina y el jefe que ya no está tan simpático como estaba en la cena de Navidad.

Todo vuelve a la normalidad y para empezar el año, un puñado de gente poco honesta comienza las llamadas para incautos ofreciendo dos noches de hotel por sólo 5€ como premio para la inauguración de una nueva tienda, sólo debes recibir a alguien, en tu casa, que te hará 5 preguntas.

Todo es tan desmesurado que pone en funcionamiento el radar de los que viven del cuento. Entiendo que uno no puede escapar de su educación, de la influencia de su entorno y su infancia, pero me haría tan feliz que esa gente no existiera. Ya se que juegan con nuestra codicia y que esa es la razón de que tengan éxito, pero aún sabiendo ese irrefutable hecho, me gustaría que todo eso estuviera, al menos, pasado de moda.

Hemos estado a punto de no retorno y sin embargo, todavía hay gente que sigue en lo mismo, con el mismo entusiasmo, sigue viviendo del engaño, la estorsión y la apropiación de lo ajeno. Se que estan en todos los estratos sociales y que son muchos, tal vez demasiados y se que no es fácil que desaparezcan, pero ya me conocéis, sigo creyendo en la magia de los buenos sentimientos y como aún no han llegado los Reyes Magos, espero de todo corazón nos traigan un cambio de actitud que haga imposible la existencia de estos seres incalificables, que en un esfuerzo comparativo, en la naturaleza, serían carroñeros, desde el bello Buitre Leonado que puebla los bancos hasta las hienas, encogidas y nerviosas que pueblan las calles de cualquier ciudad. Ya se que tengo que aceptar la libertad y la diversidad de nuestra naturaleza...

Sin embargo, no creais hay desprecio en esta comparación, sólo pena. De todos modos no pienso dejar que la pena nos estropee  LOS REYES, así es que: QUE ESTOS SEAN LOS MEJORES DE VUESTRA VIDA.

Y sobre todo sean un pequeño  anticipo de los por venir.

FELICES REYES para todos.