Emisarios del odio

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-Sabes, hace unos días descubrí la causa de mi inquietud y mi pena y dejé de sentirme paranoica. Recibí una carta llena de insultos, pegajosa de odio y malos sentimientos. Cada vez más siento con certeza lo que no veo. Distingo claramente el odio, los celos, y el miedo.

¡No me sorprende! 

Tu siempre has entendido que lo mío es un don, Doña Rosa lo sabía e intentó que lo aceptara con alegría, me entrenó para creer en mis impresiones. Mi madre, intentó prevenirme contra la maldad que levantaría mi forma de ser, pero no pudo enseñarme trucos pues ella misma había padecido lo mismo sin saberlo y no conocía una solución, de modo que, me regaló su miedo y resentimiento. Pero sabes, he descubierto que la mayoría de nosotros lo percibimos, o mejor dicho todos. Los que han sido entrenados en la manipulación y el vampirismo intentarán convencerte que te inventas cosas. Todo aquel que te cuente mentiras intentará que asumas que te inventas cosas, que tu imaginación es prolífica, incluso te dirá que estas “de psiquiatra”, ten cuidado, e investiga, descubrirás lo que tienen que esconder.

 

-¿Creo que dices que, al fin, empezarás a seleccionar a la gente con la que tratas?

 

-Eso suena jactancioso, pero tienes razón, no todos los seres humanos pueden entenderse.  Todo depende de la programación. Pero necesitaremos alguien que haga de puente ¿no?

 Te contaré a trazos la historia de un sentimiento de odio, nacida de una diferencia de formas de vida, cultura y metas. En una, la verdad, el cariño, el compromiso, de la otra: el engaño, la falsedad, el desatino, la superficialidad y la ausencia absoluta de compromiso con la vida.

Las ondas del amor o el odio de la gente se esparcen y vibran aún después de muertos porque esos sentimientos quedan depositados en otras mentes en forma de pensamientos. Una abuela y un padre que cuentan terribles mentiras y apreciaciones egoístas de una madre a una niña de un añito y continúan reforzando los mensajes el resto de su vida, pueden, después de 35 años, destruir toda posibilidad de comunicación, pueden destrozar lo mejor de una relación entre madre e hija. Y ese odio depositado en la persona adecuada, años más tarde, puede causar estragos, incluso después de varias generaciones.

Hay ancianos cuya labor parece ser la de separar a los que se quieren, porque su programación lo exige, llenos de rabia y frustración, dejan caer su veneno, en pequeños frases  convenientes para su propósito, no porque sean malos, si no, porque ellos mismos han sido envenenados y sienten, de tanto contar mentirás, que lo que dicen es verdad.

Hace muchos años una anciana destruyó la vida de sus hijos, por allí lejos en Iquique, años más tarde su hija, siguió sembrando desencanto y decidió destruir a su nuera porque ella no quería vivir la vida que ella le marcaba.

Primero intentó vivir con la pareja de recién casados, como la joven no aceptó, comenzó con un rosario de mensajes de soledad, hasta que se presentó a vivir en su casa de su hijo, sin opción a réplica, ya que su hijo, lleno de sentimiento de culpa, organizó su venida a espaldas de su mujer. Conmovida por sus llantos, falsos, y los de su suegra la joven, muy dolida, se apiadó de su suegra y finalmente  aceptó que se quedara a vivir con ellos y con los niños de 1 y 2 años, en unos momentos especialmente difíciles. Acababan de decidir quedarse a vivir en España y el proceso de adaptación era realmente duro.

  A partir del instante en el que se instaló en la casa, la anciana inició una campaña de derribo de su nuera, con mensajes subliminales, que duró todos los años que ella vivió.

 Mucha gente advirtió a la nuera de lo que pasaba, hasta la panadera le dijo, señora: cuidado con su suegra, pero esta,  no supo como solucionar el problema y finalmente, cuando vio que no quedaba más remedio se marchó, pero demasiado tarde, como le dirían sus padres.

La anciana tenía razón en una cosa, ella y su hijo no tenían nada que compartir, juntos sólo vivían dolor y soledad y perjudicaban a los niños.

La joven debería haberse marchado cuando a la vuelta de la luna de miel encontró una carta de amor de otra mujer, amante de su marido que lo esperaba con ansias en Lima, Perú,”.  Tan embarazada como desesperada, no supo que hacer y siguió.

Debería haberlo dejado cuando, embarazada, otra vez, su flamante marido se paseaba en bañador por el club de campo con chicas y amigotes, mientras la barrigona de su mujer, trabajaba al lado de sus padres, con la humillación que suponía que todo el que los conocía pudiera verlos.

O tal vez debió marcharse, un año más tarde,  cuando se enteró que su marido y su amante celebraban el bautizo de su hijo, con recordatorios incluidos, y más, al saber que el niño tenía la edad de su niña pequeña y que la chica había sido alumna suya en la escuela de modelos.

Entonces es cuando la esposa habría tenido excusas y motivos. Cualquiera de los que vivían horrorizados esta historia lo hubiera comprendido, pero no, ella no se fue en aquel momento, se marcho muy tarde y sin excusas que pudieran ser públicas. Se marchó cuando le dijeron que debían volver a operarla y su marido estuvo una semana sin dirigirle la palabra, entonces ella decidió que para estar sola con sus dolores y problemas, era mejor marchar. La abuela moría de cáncer y cada día la odiaba más. Lo preparó todo para que una vecina y muy amiga de su suegra trabajara en la casa cuidando a la anciana  y se marchó, con la ayuda de su hermana. Sus padres acogieron la noticia con alivio, por mucho que sufriera desde ahora, jamás sería comparable a la pesadilla que habían vivido todos hasta ese momento.

Los niños tenían un año y dos cuando nuestra  protagonista intentó retomar su trabajo de locutora de televisión en España. Desde los catorce años esa había sido su profesión y la dejó, momentáneamente, unos meses antes de su boda. Comenzó a trabajar en la Radio después de que la empresa  dónde trabajaba, un laboratorio de cosmética, donde preparaba a las vendedoras y daba charlas a los distribuidores, cerrara.

La abuela les contaba a los niños que su madre se iba a pasarlo bien,  y que  trabajaba “gratis” en la radio, para divertirse, mientras la dejaba sola con ellos y con todo el trabajo.

Cada día, antes de irse a la radio  la joven, limpiaba la casa, lavaba, planchaba y todos los etcéteras que una casa necesite, se despedía de sus pequeños y pedía a la suegra que sintonizara la radio para que los niños supieran donde estaba y lo que hacía, pero como se enteró por los peques, la abuela jamás quiso ponerles la radio.

La joven sólo quería recuperar su profesión, había estudiado desde los catorce años con los mejores profesionales de Chile, tenía el reconocimiento del Sindicato de locutores y estaba considerada una buena profesional, allí, en Chile, Canal 13 de Televisión de la Universidad Católica de Chile y en su actual lugar de trabajo, Radio Centro y luego Radio Nacional de España, como colaboradora, haciendo entrevistas, pagadas, en el programa “Para Vosotros Jóvenes” que pasó a dirigir Carlos Tena.

 A Radio Nacional la había llevado su participación en Radio Centro, de la mano de un técnico de sonido y su mujer quienes convencieron al jefe de programas de Radio Nacional para que examinara su trabajo Esas entrevistas se las consiguió Mary Carvajal, en aquel momento, periodista del Diario Pueblo, años después representante de prensa el  gobierno de Felipe Gonzalez.. Todos apreciaban la integridad de esta joven, el amor a su familia y buen hacer profesional, todos menos el marido y la madre de este.

 Llegó el gran día, llevaba dos meses trabajando en Radio Nacional, sus compañeros intentaban que optara a un puesto de ayudante de realización, ella feliz se lo comunicó a su marido y el sólo le dijo:

 “tendrás que elegir entre la radio o yo”  Estas perjudicando a tus hijos y a mi, con este trabajo, yo ya no puedo llevarte y traerte, y no quiero que sigas...

Ella no comprendió una palabra, sus compañeros de la radio, que hasta ese momento habían admirado al marido, aparentemente cooperador, le retiraron su aprecio y a ella le dieron la espalda cuando les comunicó su decisión. “Creo que te equivocas” le dijeron, después de tantos esfuerzos y de haberte ganado tanto reconocimiento, creemos que cometes un terrible error”. Ella sólo lloró.

Se quedó para trabajar en una boutique y acompañar las miserias de su marido y suegra y de pronto se dio cuenta, con horror, que también perdería a sus hijos y con ello el poco respeto que le quedaba de si misma.

Ahora 25 años más tarde, de manos de otro emisario, tan envenenado como los anteriores, la vida le ha traído el odio de sus detractores para que los suyos se aparten y le den la espalda, con fuerza para destruirla. Lo que este ser no sabe es que ella lleva pagando por su gran error desde el mismo día que aceptó su compromiso con su marido y que lo asume, ella sabe que ese odio será depositado en sus nietos y que seguirá su camino, lo que el no sabe es que ese odio destruye a los que lo atesoran y destruye a inocentes y a el en víctima, porque ninguno tiene ni tendrá medios para comprobar la veracidad de los hechos, simplemente  porque nunca podrán estar allí.

 -¡Vaya historia, cariño!

-Puedes decirlo, se parece mucho a esos culebrones de la radio que le gustaba, tanto, escuchar a la anciana, en aquella época, aún no había televisión, pero cada día escuchaba “Simplemente María” junto a su ayudante mientras confeccionaban ropa de niños.

 -Sabes me gustaría que la gente supiera hasta que punto es importante quien te rodea, necesito estar con gente buena y cariñosa, como la gente que rodeaba a nuestra protagonista antes de dejar la Radio.

 -¿Fue cobarde, o ignorante? ¿Tu que crees?

 -¡Otros tiempos, ya sabes!. Para alguien comprometido, lo de: hasta que la muerte nos separe era importante, supongo que la situación económica y los niños, muchos elementos para analizar...

 -Oye, que sufrimiento para los padres de ella ¿No crees?

 -¡Prefiero ni imaginarlo!

Dicen que el padre sufrió una embolia y que decía que si lo hubiera tenido cerca habría ido a la carcel....

 -Venga vamos a tomarnos un café y a reírnos un poco, la historia me ha dejado helada.

Es descorazonador porque, como decías, él y su madre cumplían los roles que habían aprendido, de modo que no es una historia de culpables sino de dos mundos irreconciliables. ¿Te suena?

 -¡Apaga la luz, por fa!  ¡Venga Vámonos!

 

 

 

 

 

 

Flashes

Si cada vez que pienso en ti te enviara un sms, no podría dormir, ducharme, ir a natación, bailar, hacer presentaciones, escribir en Facebook ni hacer el amor.

Ahora paro en seco un informe y te escribo en letras de nube sobre el cielo de Shanghai:

te quiero . . .
(1008)

"No se puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo"

Galileo Galileo

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(823)

<¿Para qué repetir los errores antiguos habiendo tantos errores nuevos que cometer?

Bertrand Russell

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(777)

Nada en el mundo puede sustituir a la perseverancia. El talento no lo hará; nada es más común que un hombre de talento sin éxito. El genio tampoco; el genio no premiado es casi un axioma. La educación por sí sola tampoco; el mundo esta lleno de cultos sin gloria. Sólo la perseverancia y la firmeza son omnipotentes.

Adam J. Jackson

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(725)

"Live and work but do not forget to play, to have fun in life and really enjoy it"

Vive y trabaja pero no te olvides de jugar, de divertirte en tu vida y de disfrutar de ella.

Eileen Caddy

    

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