Reflexión sobre la amistad...

Se que tu no eres mi amigo o amiga...

     

 Lo sé bien. Lo sé porque te entristece verme contenta por querer a otros que me hacen feliz y porque cuando ves esa luz en mis ojos, que no viene de los tuyos, me odias.

      

 Sé muy bien que no eres mi amigo o amiga porque los amigos me cuidan de cerca y procuran aliviar mis pesares e intentan premiar mi cariño de mil formas, tu sólo puedes sentir celos y darme desprecio y tristezas. Lo sé,  porque nunca me dices lo que te molesta. Sé que no eres mi amigo o amiga, porque cuando no hago lo que esperas, me castigas con tu silencio, arruinando lo que me gusta; porque me abandonas cuando te necesito, porque te da lo mismo mi pena y no te importa ver algo que me perjudica, no le das importancia a lo que me puede dañar y sientes desprecio por los que corren a protegerme de aquello que me hiera.

     

Sé que no puedes ser mi amigo o amiga, porque no te preocupa mi salud o mi tristeza, porque no quieres enseñarme lo que sabes para hacerme más grande y porque mis lágrimas te alejan.

         

Sé muy bien que no eres mi amigo o amiga porque sólo buscas lo que puedo dar y nunca acompañas mis miserias. No eres mi amigo o amiga porque nunca vienes a regalarme con tu visita, si te quedas, es para que yo escuche tus quitas y te disgustas y me ignoras si yo menciono las mías. Sé que no serás mi amigo o amiga porque no me quieres en tus paseos o tus fiestas. Soy para ti, ese rincón donde llorar sin que te vean, el candil que te ilumina y entibia. 

               

Sé que no podrías ser mi amigo o amiga porque escuchas lo que no digo, o, no quieres, ni siquiera, escuchar lo que tengo que decir. Sé lo difícil que sería que fueras mi amigo o amiga cuando has puesto mi nombre, el último de la lista y para casos de extrema necesidad, cuando me has clasificado y me juzgas. No podrías ser mi amigo o amiga cuando te sugiero una idea para tu futuro, la rechazas y dos años después la anuncias como propia y brillante, haciéndola tu proyecto de futuro sin querer recordar lo que insistí en que lo fuera, cuando mis libros son siempre descubrimientos posteriores que quieres recomendarme.Y sé que no puedes ser mi amigo o amiga porque no sabes, no porque no quieras, porque me quieres considerar inferior y te regocija cualquier fallo que yo tenga. Porque quieres ser tú el o la que mande, tú el o la más importante y eso no es posible en la mesa redonda de mi vida, donde todos tenemos algo bueno que aportar y el líder no pesa como un dictador sobre la cabeza de nadie, esa mesa donde todos somos líderes en algún momento, todos con nuestras ideas brillantes, todos con nuestros fallos y miserias. Y, sobretodo, se que tu no eres mi amigo o amiga porque he descubierto que tengo a mi lado a quienes me cuidan - sin pretender ser lo mejor - se anticipan a mis necesidades, y trabajan para mi mayor bien y riqueza, porque quieren verme junto a ellos como a una reina, lo hacen con lo que tienen, poco o mucho, están siempre ahí para ayudarme y no me exigen un pago en pleitesía, se dan por pagados con mi presencia. Y si hago algo que les ofende me lo dicen, porque saben de mi cariño, por eso superamos los celos y las envidias.Y te doy gracias porque: por el dolor que me ha causado tu olvido, he podido ver con claridad quien estaba a mi lado y he visto mi riqueza, y gracias a tu rabia y desprecio he visto su grandeza de tantos años sin cejar, sin cansancio y he podido valorar su inmenso cariño, mi inmenso caudal. He visto ese río que crece de muchos afluentes formando una sola fuerza, sin cálculos de quien da más, porque cada uno da lo que tiene para enriquecernos a todos, pero nadie calcula ni se da cuenta de la grandeza de lo que entrega.

          

También he aprendido que yo no he sabido ser tu amiga. Te he dado mucho, demasiado, pero ahora ya nada de lo que tu necesitas y ¡lo siento!. Desde muy pequeña mi madre y mi abuela me enseñaron que “Obras son amores y no buenas razones” y padre insistió en que se debe dar lo que el otro necesita y no aquello que a ti te gusta o parece. Que querer cambiar a alguien es no quererlo por lo tanto como decía Friedrich Nietzsche en así habló  Zaratustra: “Donde no se puede seguir amando, hay que pasar de largo” que también eso puede ser un acto de amor.

           

No quería ver lo que al final he visto porque me partía el alma tu actitud, sin ver la mía, pero ahora que lo he comprendido y lo acepto con humildad, aceptando, así mismo, mi parte de responsabilidad, te despido con mi cariño, sin nada que reprocharte y sin pena; que ya te he llorado bastante. Ahora por favor, cuando salgas amigo, amiga ¡no olvides cerrar bien la puerta! 

             

Y si algún día quieres volver, quien sabe, a lo mejor, la encuentras abierta....

          

Aliama Narval 

7 de Febrero de 2006

 

 

 

 

Flashes

Si cada vez que pienso en ti te enviara un sms, no podría dormir, ducharme, ir a natación, bailar, hacer presentaciones, escribir en Facebook ni hacer el amor.

Ahora paro en seco un informe y te escribo en letras de nube sobre el cielo de Shanghai:

te quiero . . .
(979)

"No se puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo"

Galileo Galileo

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(791)

<¿Para qué repetir los errores antiguos habiendo tantos errores nuevos que cometer?

Bertrand Russell

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(743)

Nada en el mundo puede sustituir a la perseverancia. El talento no lo hará; nada es más común que un hombre de talento sin éxito. El genio tampoco; el genio no premiado es casi un axioma. La educación por sí sola tampoco; el mundo esta lleno de cultos sin gloria. Sólo la perseverancia y la firmeza son omnipotentes.

Adam J. Jackson

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"Live and work but do not forget to play, to have fun in life and really enjoy it"

Vive y trabaja pero no te olvides de jugar, de divertirte en tu vida y de disfrutar de ella.

Eileen Caddy

    

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