José Manuel Córdova Prat

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Recibí una invitación de José  Manuel para ser su amiga en Face Book, cuando vi su fecha decopihue_lg
nacimiento, me llamó la atención que un chico tan jovencito invitara a la “teacher” a ser su amiga, pero cuando reparé en que había nacido en Santiago de Chile comprendí que su cultura le permite ver más allá de lo obvio.  Ahora tengo un amigo nuevo en ese maravilloso país. José Manuel dice admirar mi positivismo lo que me alienta a seguir por este camino, gracias amigo. 

En el mensaje, le puse la letra de una tonada que seguro,  ni conoce y le hizo gracia: 

“Chile, Chile lindo, lindo como un sol, aquí mesmito te dejo, hecho un copihue mi corazón”... 

Mesmito es mismito, o sea, mismo y el Copihue es una preciosa flor roja típica de aquellas latitudes. Es perenne  con sus flores como  campanas rojas, trepadora  y crece en la humedad de los bosques.  

El Copihue fue declarado Flor Nacional de Chile el 20 de septiembre de 1984.  En mapuche, lengua de los Araucanos el nombre es “COPIU” y es  popular en medicina porque su raíz se emplea para curar enfermedades venéreas y gota. 

Pero esta flor tan ligada a la historia de Chile y con propiedades curativas, tiene además una leyenda que ha recogido el escritor Oscar Janó: 

Cuando Chile era la tierra de Arauco habitada por pehuenches y mapuches vivía una hermosa princesa llamada Hues y un principie pehuenche llamado Copih. 

Lamentablemente sus tribus estaban enemistadas por lo que los amantes se reunían secretamente en el bosque y a la orilla del lago. 

Un día fueron descubiertos, el padre de Hues tiró una lanza y atravesó el corazón  del joven quien se hundió en el lago. El padre de Cophi hizo otro tanto con la princesa que también desapareció en las aguas del lago. 

Ambas tribus esperaron para recoger sus cuerpos pero nunca aparecieron. 

Un día los pehuenches y los mapuches se reunieron en el lago para recordarlos y vieron con extrañeza que en el centro del lago emergía una extraña enredadera con dos enormes flores alargadas una blanca y otra roja, las tribus decidieron reconciliarse y llamar a esa extraña planta  “Copihue” en recuerdo de su príncipe y su princesa. 

Por eso la tonada , que cuando tengamos el audio en marcha os cantaré, dice eso de: 

“Chile, Chile lindo, lindo como un sol, aquí mesmito te dejo, hecho un copihue mi corazón”...